Zanussi, un referente en el mundo de los electrodomésticos

La firma de electrodomésticos Zanussi surge en 1916, cuando su fundador, Antonio Zanussi, quien trabajaba reparando cocinas y fogones de leña, abrió su “Officina Fumisteria Antonio Zanussi” en Pordenone.

Desde ese momento su intuición empresarial y el coraje de Zanussi provocaron el desarrollo y auge de la firma hasta llegar ser como hoy la conocemos, una marca líder en aparatos y sistemas de cocción, refrigeración, preparación, distribución y lavado de alimentos.


Allá por los años 70 la firma Zanussi se fusionó con Zoppas, pero la operación que terminaría de ampliar su área de influencia sería la fusión de Zanussi con Electrolux en 1984. La fuerza de ambos titanes provocó el impulso definitivo de la compañía.


El local de Zanussi, que comenzó teniendo 30 metros, creció hasta 3.000 en dos décadas y actualmente resultaría casi imposible contabilizar los metros que ocupan todas las cientos de sedes de mayor o menos volumen de la marca italiana.


El verdadero punto de inflexión de Zanussi, su “despegue”, fue la época de la posguerra, cuando los italianos comenzaron a introducir electrodomésticos en los hogares y Zanussi inició la producción masiva de lavadoras y frigoríficos y luego impulsó el sector del catering cuando corría el año 1959.


Zanussi cuenta en esa época con el mérito de haber lanzado un lavavajillas automático con capacidad para 400 platos por hora. Ése fue el principio de una continua investigación para el desarrollo tecnológico de los electrodomésticos Zanussi.


Zanussi siempre ha perseguido dar respuesta a las necesidades del mercado con sus nuevas apuestas, entre las que también cabe mencionar la cocina de la época que permitía trabajar con cualquier tipo de gas. Así, la expansión tecnológica de Zanussi fue a la par con la expansión geográfica.


El siguiente punto de inflexión, previo a la fusión con Electrolux, fue la transición que sufrió Zanussi entre la década de los 60 y los 70. La fabricación de electrodomésticos industriales comenzó a ser más relevante.


El verdadero cambio en Zanussi tuvo lugar cuando se pasó de una producción hecha a medida a la producción masiva en cadena. Zanussi tuvo entonces las suficiente capacidad de reacción para responder a una demanda cuantitativa y al cambio en el servicio de catering, que le permitió la esperada expansión por Europa.


La mencionada fusión, por otra parte, fue la inyección que Zanussi necesitaba para desarrollar un plan estratégico europeo más ambicioso, que combinaría habilidades administrativas y recursos financieros. Desde entonces hasta la actualidad la empresa no ha dejado de expandirse principalmente por el continente europeo.